la conquista española, lo que hace suponer que su existencia data mas bien de nuestros primeros años de la república, pués los cronistas peninsulares que trataron las cuestiones de Indias no mencionan este lugar, como tampoco nada se dice de su existencia durante los años de la colonia, ni aparece su nombre en los censos que se practicaron durante el virreinato en esta región del norte del Perú, sobre todo el que se llevó a cabo en 1771 durante el gobierno del virrey Francisco Gil Taboada Y Lemus, en cuya demografía se encuentra minuciosamente censados los pueblos que integraban los 7 partidos de la intendencia de Trujillo.
Es lógico suponer que éste poblado se produjo espontáneamente sin protocolo alguno como muchos otros pueblos de nuestra región, inclinándonos en consecuencia a creer que a raíz del progreso de Chiclayo en el primer cuarto del siglo XIX, fueron hijos de este lugar quienes decidieron dedicarse a la industria de la pesca, se establecieron en la tranquila playa cercana a Chiclayo.
Dícese también que muchos años atrás por esta caleta se efectuaban desembarques de mercaderías de forma empírica, o sea por medio de balsas, como así mismo se embarcaban productos de la región lambayecana, tales como carbón, pastos y frutas que se transportaban haciendo el cabotaje en embarcaciones menores a diversos puertos del litoral, apreciándose entonces que dicha playa era propicia para tales fines. Este embarcadero que según decían viejos chiclayanos fue descubierto y sondeado por un marinero peruano de apellido PIMENTEL. Llegando a tal punto su popularidad entre los moradores de la mencionada caleta que los pescadores de este lugar le dieron su nombre a aquel poblado, pero algún tiempo después los chiclayanos lo denominaron SALAVERRY, recordando probablemente al benefactor de Chiclayo, cuyo apellido era para ellos los de la “CIUDAD HEROICA” un talismán y el más valiente soldado de la emancipación.
Hasta el gobierno del Mariscal Ramón Castilla se llamaba SALAVERRY a esta caleta, aunque los residentes de la referida playa la denominaban siempre Pimentel, pero años después cuando se fundó el puerto Salaverry cerca del lugar que antes era llamado “GARITA DE MOCHE” en reemplazo de HUANCHACO que por muchos años había sido el puerto principal del departamento de la Libertad y a fin de que no se repitiera el mismo apelativo, convinieron los chiclayanos llamarlo Pimentel, como hasta la fecha se le denomina.
Poco a poco la citada playa de pescadores a 13 kilómetros de Chiclayo se convirtió en una caleta habitada; las primeras “chozas” que se fabricaron fueron en la parte alta a 150 metros de la rivera del mar, lado sur este donde ahora es la plazuela “JOSE OLAYA” y que desde hace muchos años se le denomina “ALTO PERU”.
También se cuenta que encontrándose en Chiclayo el coronel Manuel Prado como jefe de regimiento “LANSEROS DE LA UNION” (1862-1863), llevó a cabo durante sus 11 meses que permaneció en dicha ciudad, importantes obras de bien local entre las que merece mencionar la apertura del camino recto Chiclayo – Pimentel que llevó a cabo con las tropas de su mando y la participación civil.
Durante muchos años el embarque de pasajeros por Pimentel se hacía en forma rutinaria, pues no se contaba con muelle ni otros medios fáciles e indispensables para efectuar cómodamente esas operaciones y se hacían de la siguiente manera: había en Pimentel hombres fornidos cholos y zambos atletas, que ceñidos de un tocuyo fuerte y atracado por una faja tejida de hilo flanco y orlas de color que rodeaba su cintura con vértice hacia el frente tomaban al pasajero que iba a embarcarse y que se hallaba en la orilla del mar y subiéndolo sobre sus hombros, entraba con el a cuestas al agua, desafiando con su avance las olas del mar que le llegaba hasta las caderas caminando así hasta llegar a los botes y así descendían de los hombros de sus cargadores sin haberse mojado ni sufrido en lo menor. Una vez que las pequeñas embarcaciones tenían a su bordo al pasajero, los que manejaban esos botes eran expertos bogas, rumbaban hasta la escala del vapor fondeando a mucha distancia de la playa pimenteleña, haciendo igual maniobra, pero en sentido inverso, para el desembarque de pasajeros ya sea que la nave viajara de norte a sur o viceversa. Los cholos atletas que eran buenos nadadores se les conocían como tosqueros, por que hacían sus operaciones entre la orilla del mar y el sitio denominado la tosca.
Fue durante el gobierno del coronel DON JOSE BALTA en (1868 – 1872), que los chiclayanos lograron que Pimentel fuera elevado al rango de puerto mayor y se construyera así un ferrocarril con su muelle respectivo que lo uniera con Chiclayo, como se estaba haciendo en otros departamentos del Perú.
La comisión técnica que estudió las condiciones de Eten y Pimentel para decidir a cual se favorecía, dijo mas o menos que ambos carecían de condiciones para el caso y el gobierno decidió el empate negativo a favor de Pimentel, de acuerdo con el informe de la referida comisión técnica y con la decisión del gobierno peruano de aquel año, se empezaron los trabajos de construcción del ferrocarril y muelle de Eten ( empresa particular) con trocha de 1.44 m., inaugurándose esta vía férrea en el tramo de puerto Eten – Chiclayo a mediados de 1871.
De acuerdo con el reglamento de aduanas y registro marítimo que se expidió en 1870 por el Ministerio de Hacienda de entonces DON NICOLAS DE PIEROLA, se crearon nuevas aduanas y se trasladó la de San José a Eten, como se verá, Pimentel no pudo conseguir tan pronto lo que logro el de Eten.
El presidente Balta había concedido en los últimos años de su gobierno, autorización para que se construya un ferrocarril de Pimentel Chiclayo – Lambayeque, a una empresa particular, vía que solo pudo estrenarse en 1874 durante el gobierno de MANUEL PARDO Y LAVALLE y, con fecha 7 de julio de 1876, se decretó que Pimentel se abría al comercio extranjero, con sujeción al reglamento del 16 de diciembre de 1864 igualándolo así en categoría a Eten y Pacasmayo, quedando la caleta de San José bajo la dependencia de la aduana de Pimentel que sería vigilado por un inspector.
La vía férrea tenia un ancho de 0.91m., y la ruta de esa línea era Pimentel – Chiclayo y Lambayeque, con una longitud de 24.5 Km. Desgraciadamente la empresa no construyó muelle en Pimentel, lo que trajo mucho retraso en este puerto ya que el desembarque lo hacinan por el muelle de Eten que tenia mucha mas facilidad para este tipo de actividades.
En los meses de verano, las familias que iban a pasar la temporada veraniega en Pimentel, se movilizaban entre ambos lugares por un sistema de transporte original que se implantó por la empresa ferrocarrilera de Eten, por su ramal de acero y se practicaba de la siguiente manera: Un carruaje para 20 pasajeros que se deslizaban por la citadas paralelas de acero, jalado por un mulo; el viaje duraba casi 3 horas ya que la bestia se cansaba y hacían cambio de animal en el sitio hasta hoy conocido como la garita. Posteriormente se puso en practica por la misma empresa otro sistema de locomoción entre ambos lugares, usando la misma línea y conocido por el balancín. Consistía en un carro de plataforma con asientos debidamente distribuidos para 12 o 15 pasajeros, lo manejaban 2 hombres bajo un sistema dispuesto en forma de trampolín que los muchachos, por el movimiento que se hacía para impulsar dicho carro - hamaca, lo llamaron el carro sube y baja.
Pero en año 1911 el señor SALVADOR GUTIERRES coproprietario de la hacienda Pomalca y gerente de la misma negociación azucarera, situada en el valle de Chiclayo, llevó a cabo las primeras gestiones con el gobierno de esa época para implantar un ferrocarril y muelle de Pimentel a Chiclayo y Pucalá, el mismo que al obtener la concesión y explotación del negocio proyectado se constituyó la sociedad anónima COMPAÑÍA DEL FERROCARRIL Y MUELLE DE PIMENTEL por escritura publica. Los trabajos de la citada vía férrea comenzaron a fines del año 1913, llegando a inaugurarse el tramo Pimentel Chiclayo en setiembre de 1914 durante el gobierno provisorio del general Oscar R. Benavides.
A la llegada del tren de Pimentel a la estación de Chiclayo, todavía en construcción, hablaron el prefecto de Lambayeque mayor don CERSAR BUSTAMANTE, el alcalde del consejo provincial de Chiclayo Sr. MANUEL M. IZAGA Y LORA, el gerente de la citada compañía ferrocarrilera Sr. HERMAN GORBITZ, los doctores JUAN UGAZ y ANGEL G. CORNEJO, como así mismo el constructor de la obra Ing. DON BERNARDO PELNY.
Durante la administración de los diversos gerentes que se han sucedido representando a la compañía ferrocarrilera se realzaron importantes mejoras en su material rodante, se adquirió nuevos winches con grúas para levantar mercadería pesada y se a extendió últimamente la longitud del muelle con 150 m. Más largo a fin de acortar la distancia entre este andén marítimo y el fondeadero de los vapores que es distante a la playa. Además se adquirido toda clase de implementos para la rápida manipulación del embarque y desembarque de mercaderías por dicho muelle.
Después de 5 años de haberse implantado en nuestro departamento la compañía ferrocarrilera de Pimentel, con su respectivo muelle, Pimentel disfrutó de su antigua categoría de puerto menor en la provincia de Chiclayo supeditado al régimen aduanero de aquella época; pero fue tan solo a fines de marzo de 1920 que el gobierno de don AUGUSTO B. LEGUIA, en su plausible de dar mejor vida a Pimentel puso en cumplimiento la LEY Nº 4047 que el congreso de la república peruana expidió elevando a la categoría de puerto mayor al de Pimentel.
El nuevo rango que consiguió Pimentel constituyó un acontecimiento regional y dicha declaración se celebró con numerosas fiestas y entusiasmo por parte de sus moradores. Fué en la primera quincena de abril del mismo año que se llevaron acabo en Pimentel numerosas fiestas populares conmemorando aquella efemérides y en las mismas que hubo diversidad de distracciones. La CIA. Del FFCC. De Pimentel puso trenes gratuitos en todas sus líneas para transportar a las personas que deseaban participar en el desarrollo del programa.
Pocos meses después, se expidió la LEY Nº 4155 que crea el distrito de Pimentel en la provincia de Chiclayo con fecha del 18 de octubre de 1920.
Pimentel, uno de los distritos más alegres de Chiclayo, siempre ávido de progreso llegara a ser pronto lo que sus hijos ambicionan que se así sea, que ocupe puesto preferente entre los pueblos más importantes del país y con todos los alicientes de una ciudad moderna. Para entonces veremos a Pimentel no solo el balneario privilegiado cuya belleza serena acrecienta el mar, no solo a la playa con sus encantadoras noche de luna y su crepúsculo de maravilla, sino al centro de atracción y de turismo en el norte de Perú, lugar preferido por su clima siempre primaveral y sus buenas condiciones de vida, por la hospitalidad de su gente y tantas otras cosas que lo hacen atrayente, simpático y además lo hace el primer balneario del norte del Perú.
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